Historia

La fundadora

Celia Zaldumbide Rosales (París 1926 – Quito 2014) , pianista, maestra de piano y compositora, creó en 1989, la Fundación Zaldumbide Rosales en homenaje a Gonzalo Zaldumbide, Isabel Rosales y Julio Zaldumbide padres y abuelo de ella. La formación musical la recibió desde niña de su madre, luego con Magda Tagliaferro en piano y con Joachim Koellreutter y Francisco Paulo Mignone en composición. Tomó clases maestras con Claudio Arrau y Alfred Cortot fue condiscípula de Alicia de la Rocha en varios cursos de perfeccionamiento. Estableció en su casa, en memoria de su madre, el “Taller Isabel Rosales” para formar a jóvenes pianistas. Fue presidenta fundadora de la Casa de la Música en Quito, Presidenta de la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador y miembro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Incansable lectora y mecenas, de una personalidad profundamente nacionalista preocupada por salvar el patrimonio ecuatoriano a través de sus colecciones de arte y arqueología del país. Colaboró en la prensa nacional con una columna de crítica cultural.

Patronos de la fundación

Isabel Rosales Pareja (1895 – 1961), destacada pianista guayaquileña formada y graduada en el conservatorio de París  donde obtuvo premios de reconocimiento como interprete. Fue la ecuatoriana de su generación de mejor formación musical. Colaboró para la creación de la Orquesta Sinfónica Nacional.

Gonzalo Zaldumbide Gómez de la Torre (1882 – 1965), notable escritor quiteño, ensayista, crítico literario y diplomático de la primera mitad del siglo XX. Su producción literaria se ubica dentro del Modernismo y del Arielismo Latinoamericano. Como diplomático representó al país en Europa, Latinoamérica, Estados Unidos y ante varios organismos internacionales.

Julio Zaldumbide Gangotena (1833 – 1887), reconocido entre los mejores poetas del romanticismo latinoamericano.  Miembro fundador de la Academia Ecuatorioana de la Lengua. Sus poesías completas fueron publicadas en 1988 luego de un trabajo de recoplicaión que permitió reunirlas pues se hallaban dispersas.

Nuestra historia

Desde su creación la FZR ha cumplido con sus propósitos de promoción cultural para todo el país abriendo sus espacios para la enseñanza de la música, impulsando la escuela pianística nacional,  manteniendo la tradición musical, técnica y pianística de Isabel Rosales y Celia Zaldumbide promoviendo en los estudiantes una revisión del repertorio pianístico universal y de los componentes de la música, e impartiendo instrucción sobre diferentes áreas que permitan una formación completa en el campo musical. Numerosos jóvenes, de diferentes ciudades del país, ahora destacados pianistas, se formaron en esta institución en donde recibieron la enseñanza de los mejores maestros nacionales, extranjeros y de la misma fundadora.

La FZR ha patrocinado la presentación de reconocidos músicos nacionales y extranjeros en recitales, festivales y conciertos con orquestas y música de cámara  en su casa y en diferentes espacios de ciudades del país. Desde un comienzo se ha apoyado a jóvenes músicos para sus estudios superiores fuera del país. Ha promovido la reedición de varias obras literarias del abuelo de la fundadora, Julio Zaldumbide, de su padre, Gonzalo Zaldumbide y correspondencias con él de destacados literatos, y no menos importante, el estudio de la personalidad y la obra pictórica de su tía Leonor Rosales de Villanueva.

La fundación ha colaborado, mediante prestamos de varias obras de sus colecciones, en varias  exposiciones artísticas y arqueológicas realizadas en el país.

Villa Celia sede de la fundación

La propiedad, originalmente compuesta por una casa y un terreno de 10.000 m², fue adquirida por la familia Zaldumbide-Rosales a principios de los años 30. Anteriormente, pertenecía a los empresarios guayaquileños Arrarte-Dillon, quienes la utilizaban como residencia invernal en Quito. En esa época, la capital empezaba a expandirse hacia el norte, y la propiedad se destacaba entre las casas-quintas rodeadas de jardines que adornaban la Av. 6 de Diciembre, que conectaba los elegantes y modernos sectores del norte con el Centro Histórico.

Con el paso de los años, los Zaldumbide-Rosales remodelaron y adaptaron la casa según sus gustos y necesidades, pensando en la vida diplomática de sus propietarios o arrendatarios. Durante muchos años, fue la residencia de los embajadores de Colombia y  España. Hoy en día, queda poco de la construcción original. El inmueble permaneció en la familia hasta el fallecimiento de Celia, quien lo legó a la Fundación Zaldumbide Rosales según su testamento.

En 1989, con la creación de la Fundación Zaldumbide Rosales, Celia quiso rendir, através de la promoción cultural,  homenaje a la memoria de tres personalidades de su familia, Isabel Rosales, Gonzalo Zaldumbide y Julio Zaldumbide, padres y abuelo de ella que tuvieron  figuración en la cultura nacional. Su padre, notable escritor y diplomático, autor de ensayos críticos y de la novela “Égloga trágica”, su madre Isabel Rosales formada en el Conservatorio de París donde obtuvo los primeros premios como intérprete del piano y su abuelo Julio Zaldumbide reconocido entre los mejores poetas del romanticismo latinoamericano.

En la última década del  XX estableció el Taller Isabel Rosales para la formación painistica de niños y jóeves con vocación para el piano, contó con la colaboración de maestros de piano del exterior que junto con ella se encragaron de la docencia. Siguiendo la tradición de la casa recitales de piano y conciertos de música de cámara no han dejado de ejecutarse.